miércoles

El verdadero fin

La tarde se prolongaba en el canto de los grillos y en los destellos rojizos de un sol sumergido hace tiempo en el mar verde que llamamos la pampa.
Al almacén y pulpería del gallego Recabarren todavía no comenzaban a llegar los parroquianos habituales, aquellos que una vez terminada la jornada dura y siempre igual, se acercaban a sentirse un poco acompañados, beberse unas grapas y escuchar alguna que otra historia de las que saben rondar por estos confines y que sin que ellos lo sospechen, son las mismas que se escuchan en las sierras o en la intrincada selva del norte, donde habitan los gaúchos, como a sí mismos se llaman los brasileños de a caballo.
-Vea señor, mi padrino le habrá contado a su manera la historia del gaucho y el moreno, pero así como

viernes

Metamorfosis

Señor Juez:



Cuando me desperté el martes pasado, la decisión ya estaba formada dentro de mí, pero aún no lo sabía. Debí esperar para que se manifestara hasta el momento en que tomaba mi ducha matinal para darme cuenta que iba a realizar, en una semana exactamente, el hecho que cambiaría mi vida radicalmente.

Sí.
Tenía planificado transformarme en un ser completamente distinto: me iba a transformar en jirafa.

El primer previsible paso, después de bañarme y desayunar fue por supuesto visitar el zoológico para ir acostumbrándome a mis futuros congéneres y para aprender ciertos movimientos que de seguro iba a necesitar realizar a partir de la metamorfosis.

Antiguo reloj de cuarzo

Al principio, no hubo dudas con la historia, porque siempre Enrique hablaba de la cantidad de generaciones de su familia que habían vivido en el país. También sabíamos que esos italianos, vascos, portugueses y españoles se habían mezclado generosamente con los habitantes originales de esta tierra, de allí sus características físicas pertenecientes a pueblos originarios de las que él se enorgullece.
Por eso cuando preguntaron la hora y Enrique dijo entre apresurado y bromista:
-Pregúntenme la hora a mí, a mí- y sacó de entre sus ropas un reloj de bolsillo dorado, con su caja de acero muy trabajada con firuletes y arabescos, al cual se le abría una de las tapas para mirar la hora, supimos que se venía una historia de aquellas que solía contar sobre sus antepasados..

Globo de hidrógeno

(Cuento de la serie "Historias de nunca acabar")

 
Desde Pico Truncado, Provincia de Santa Cruz, Capital Nacional del Hidrógeno, escribo estas líneas que...
-“Pa” ¿que es el hidrógeno?- preguntó "Ella"
-Ufa...me ves que empiezo a trabajar y comenzás a interrumpir -protestó “Pa”.
Cabello negro, tez trigueña, excoriaciones en ambas rodillas flacas por caídas de la bici, remera y bermuda, ojos marrones, dentadura con agujeros por los dientes de leche faltantes, es lo menos parecido a “El Principito” que hay, pero como él, cuando formula una pregunta no la olvida hasta obtener respuesta.
-El hidrógeno es un gas que no tiene olor, color o sabor, que es 14 veces más liviano que el aire...-
-O sea, ¿sirve para inflar globos que vuelen?
-Si -resignado a las interrupciones, respondió "Pa"- pero resultaría peligroso hacerlo porque explota muy fácilmente.

miércoles

El vestido

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...Quizá presintió que morirse de a poco no le iba a convenir...y recibió las dos perdigonadas en la espalda casi en un solo sacudón...
¿De dónde venían?: nunca lo supo
¿Quién disparó?: una fracción de eternidad antes de morir posiblemente lo intuyó,...pero no pudo saber que estaba errado porque antes de confirmarlo solo fue carne muerta tirada en el callejón.
Había bebido toda la tarde el vino espeso y pendenciero del quilombo mientras jugueteaba con su reloj y los pechos de una galleguita devenida a puta en la isla maciel y en barrendera del salón cuando los clientes no aparecían....en un tiempo supo ser la preferida del Américo...pero ahora ya eso pasó, ahora era una más de las que trabajaban para él, una más del montón.

Estrellas

(A MODO DE EXPLICACIÓN: Cuando tenía alrededor de 52 años, me encontré por las calles de Caballito a quien fuera mi noviecita cuando ambos teníamos 14 años. No nos veíamos desde hacía más de 35 años. Ella me reconoció, yo jamás podría haberlo hecho, pese a que hacía unos días apenas me había estado preguntando qué habrá sido de ella. En cambio sentí tal shock que apenas llegué a mi casa me puse a escribir de un tirón, lo que sin correcciones está a continuación. Se que un escritor, salvo que escriba su autobiografía, no debe ser autobiográfico, pero bueno, aquí está)

De las noches que pasamos en vela atendiendo el pausado transcurrir de las estrellas sobre el negro manto del cielo, no se tienen registros en los archivos de los hombres.

El Tren

El tren hace su peregrinación desde siempre. Nunca nadie pudo decir con certeza cuál fue su lugar de origen, aunque casi todos los que lo ocupaban (por no decir todos), hacen sesudas especulaciones sobre él.

De más está decir que cada uno de los viajeros cree saber cuál es el destino, pero como hay tantos pasajeros y había habido -en el transcurso de las edades- muchísimos más, este destino manifiesto siempre desató impresionantes campañas, batallas y guerras para imponer la verdad de cada sector sobre las mentiras del otro.

Durante décadas se supo, fehacientemente, que el lugar de destino era tal o cual y después de algunas batallas, se estableció que antes habían estado equivocados y que en realidad el destino es otro, a veces diametralmente opuesto.

Cuento Rojo

En la fábrica



Soñamos con ser torre y desde el punto más alto de la ciudad espiar hacia las dos inmensidades que nos rodean: al oriente, el desierto, salvaje, ardiente, rojo, insalvable; y hacia el occidente al mar, que se expande fresco, verde, tumultuoso, infinito.

Sabemos que algún día lo haremos...Sabemos que es nuestro destino.

Lo supimos desde nuestra dolorosa creación, que fue un verdadero parto.

domingo

Bogas

Asociación: Soc. Grupo de personas formado para realizar un fin común. Biol. Relación entre dos organismos que conviven con o sin beneficio mutuo. En el primer caso se habla de simbiosis y en el segundo la relación recibe diferentes nombres (comensalismo, inquilinismo, parasitismo, etc.).
Diccionario Enciclopédico UNO Ed. Nuevo Océano. Pág. 147 Barcelona, España. 2007

Aquella tarde en que, desafiándonos entramos con Dany al ciber, hacía justo una semana que ambos, mirando pasar chicas, sentados en la vereda de una heladería de Rivadavia, frente al Shopping, discutíamos sobre la honorabilidad de los abogados, charla ésta que Dany remató diciendo: